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Expedición de Magallanes

Existen varias razones por las cuales escribir este artículo, pero son dos las más importantes: la primera, me parece propicio exponer al lector, parte de esta extraordinaria aventura, en una fecha tan significativa, estando próximos a cumplir 500 años del descubrimiento del estrecho que lleva el nombre de tan insigne marino portuguez, y, la segunda, fue que pude percatarme que existe cierta tendencia a aseverar que el descubridor de Chile fue Hernando de Magallanes en 1520 (Diego de Almagro llegaría a las tierras al sur del Virreynato del Perú en 1536).

Retrato de Hernando de Magallanes
Retrato de Hernando de Magallanes

El viaje de Hernando de Magallanes[1] fue una empresa nunca antes vista por el hombre y tal vez nunca pueda ser igualada. Solo si nos retrotraemos a los comienzos del Siglo XVI y dejamos de lado los avances tecnológicos de hoy, podríamos llegar a aproximarnos y dimensionar lo que fue esta colosal aventura; sin duda, la más grande de su vida. En esa época solo habían preguntas, ninguna respuesta a lo que se podía encontrar, lo que hizo que esta aventura tuviera el significado de hazaña, y tal vez, la más grande hecha por el hombre.

Situándonos en la época

A finales del Siglo XV, el mundo conocido se remitía a Europa, parte de Eurasia, la costa de África y parte de la India. China ya tenía cierto comercio a través de mercaderes europeos, pero los Turcos-Otomanos cortaron las rutas terrestres, por lo que se hacía imperioso abrir rutas marítimas hacia oriente. Por otro lado, el Almirante Zheng He[2] había explorado algunas décadas antes el mundo de ultramar para el Emperador Yongle, donde la Dinastía Ming alcanzaría su apogeo. Se conocía la ruta a las islas de las especias (islas Molucas, archipiélago de Indonesia), pero el viaje mezclaba tramos marítimos por el Mediterráneo, el Mar Rojo y el Índico, utilizando rutas terrestres para cruzar parte de Egipto. La navegación en esos tiempos era insegura, con naves pequeñas, de madera, propulsadas a vela por acción del viento y muy frágiles para enfrentar las difíciles condiciones del extremo sur. El instrumental de navegación era precario e impreciso, lo mismo ocurría con los mapas. La maquinaria naval aun no se había inventado.

Mapa de Ptolomeo del mundo conocido a finales del Siglo XV
Mapa de Ptolomeo del mundo conocido a finales del Siglo XV

En 1492, el navegante genovés Cristobal Colón había descubierto tierras lejanas para los Reyes de Castilla y Aragón. Lo que él pensó eran las Indias, en realidad había descubierto América. Ya comenzaba a resonar la idea que la tierra no era plana, como se presumía hasta esa época, pero esto no había sido comprobado, manteniendo la visión plana de la tierra.

Con el conocimiento de nuevas tierras, los principales reinos de Europa (España y Portugal) comenzaron su expansión buscando otras rutas hacia oriente, con el fin de obtener materias primas, muy escasas en sus territorios continentales. Europa se abastecía de sedas, porcelanas, perfumes y, principalmente, de especias: canela, clavo de olor, nuez moscada, jengibre y pimienta, desde un área comprendida desde Cipango (Japón), Catay (China), India y Malasia.

Producto de esta afanosa búsqueda por una mejor ruta hacia las islas de la especias, se realizaron innumerables incursiones, explorando la costa occidental de África. Bartolomé Díaz[3] hizo una trascendental hazaña, logrando cruzar el extremo sur de África en 1488, conocido como el Cabo de Buena Esperanza, alcanzando con ello la ruta completamente marítima hacia la India y las Molucas, pero el área que se debía navegar en el extremo sur era muy peligrosa, sobre todo si se considera la fragilidad de las naves de la época.

Producto de esta hazaña, los portugueses mantuvieron esta ruta abierta, con apoyo de una flota armada ubicada en el Océano Índico, con la tarea de proteger su comercio. Fue en esta flota donde Magallanes se fogueó como marino, adquiriendo todos sus conocimientos sobre navegación y un fuerte carácter, que le permitiría, mas adelante, enfrentar los deshanelos y contratiempos durante su último viaje. Fue en este periodo en el mar donde se desarrollaron las características más importantes de este hombre de mar: decisión, firmeza, tenacidad, entre otras.

Preparativos de la aventura

Magallanes había cultivado cierta amistad con Ruy Faleiro[4], permitiéndole conocer e interesarse por los conceptos que hacian presumir de la esfericidad de la tierra. Asimismo, se comentaba sobre la posibilidad de un paso por occidente que permitiera navegar hacia la India. Ambas ideas en su mente lo mantenían ocupados casi todo el tiempo, por lo que debió dejar la flota, donde ya se le conocía como un marino experimentado.

Fue así como Magallanes comenzó a vislumbrar la posibilidad de efectuar este viaje hacia las Molucas, ubicadas mas allá de las Indias conocidas hasta ese momento (hoy América), siguiendo la ruta hacia el Weste, por dos razones: la primera, por las noticias que le diera Francisco Serrano[5], quien en 1512 fue el primero en navegar hacia el Este desde Málaca, a través del archipiélago de Indonesia, y llegar a las islas de las especias y, en segundo término, por las riquezas que allí se encontraron. Para lograr llegar a las Molucas, siguiendo una ruta hacia el Weste desde Europa, debía encontrar un paso que conectara el Atlántico con el Mar del Sur (hoy Océano Pacífico), descubierto por Vasco Nuñez de Balboa[6] en 1513. Lo que tampoco se conocía en esa época era el tamaño real de nuestro planeta; por lo tanto, los cálculos de distancias eran estimados y erróneos, como se pudo comprobar durante el viaje.

De esta forma, comenzó a gestarse la idea de una expedicion que navegara hacia las Indias, siguiendo una nueva ruta hacia el Weste. Primero, presentó la posibilidad del viaje al Rey Manuel de Portugal[7], pero este no acogió la idea. Ante tal negativa y siguiendo con su idea, decidió concretar esta expedición bajo el estandarte de otro reino.

Ahora debía convencer al monarca Español sobre la viabilidad de esta empresa y de los réditos que podría tener. Los argumentos esgrimidos por el navegante portugués eran que las islas de las especias se encontraban en territorio español, debido a la división hecha en el Tratado de Tordesillas[8], y que se podía llegar por una ruta mas corta. Esta idea era apoyada por Ruy Faleiro, quien con sus conocimientos de astronomía y matemáticas, ayudó a convencer al Rey Carlos I de España[9], el cual en 1518, se comprometió a entregar 5 naves, 265 tripulantes y viveres para dos años. El navegante estaba convencido que existía un paso al sur del recién descubierto continente americano, que le permitiera navegar desde el Atlántico hacia las islas de las especias, siguiendo una ruta hacia el Weste.

Las naves se hacen a la mar

Magallanes demoró cerca de 18 meses en armar su expedición. Fue así como el 20 de septiembre de 1519, con 5 carabelas (Santiago, San Antonio, Trinidad, Concepción y Victoria) y 237 marineros, se hizo a la mar desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda (España), en una expedición conocida como “la armada de la especería”. La ruta a seguir consideraba las Islas Canarias, Río de Janeiro y Río de la Plata, donde recaló el 10 de enero de 1520. En cada uno de estos puertos se pudo reabastecer de agua fresca y alimentos. Después de dejar el Rio de la Plata y durante la travesía hacia el sur comenzó su real aventura. En esta etapa del viaje ocurrieron una serie de problemas, principalmente porque parte de su tripulación no creía en la utilidad del proyecto. Se sucedieron pérdidas de embarcaciones, motines, racionamiento de agua y alimentos. A medida que navegaban hacia el sur el clima empeoró, las temperaturas eran mas bajas y el fuerte viento arreciaba las naves. Pero todos estos inconvenientes fueron superadas por el carácter, experiencia y convencimiento del capitán.

Dibujo de las 5 naves de la expedición posterior al zarpe de España
Dibujo de las 5 naves de la expedición posterior al zarpe de España

Descubriendo el nuevo paso

El invierno fue crudo en la zona austral, por lo que debió refugiarse en Puerto San Julián[10], en la costa sur del continente americano. Durante ese tiempo y producto que las tripulaciones se encontraban mal preparadas para este clima, naufragó la Nao Santiago, constituyéndose en la primera gran pérdida de la expedición. Sin embargo, esto no amedrentó al navegante y el 21 de octubre de 1520[11] descubrieron una abertura en la costa. Mientras exploraban este paso, la Nao San Antonio se amotina y regresa a España, quedando solo con 3 naves para continuar con la expedición. Al ingresar al estrecho, las naves se internaron hacia Bahía Posesión[12]. Apoyadas por sus propios botes, comenzaron con la exploración de esta abertura natural del continente. Fue en este momento en que comenzaron a pensar que este era el paso que buscaban, al darse cuenta que el agua en su interior era salada y no dulce, como las desembocaduras de los grandes rios. Además, estas aguas eran afectadas por los cambios de mareas. Este fue un día histórico. Magallanes había descubierto el paso entre el Océano Atlántico y el Mar del Sur, pero faltaba encontrar su salida.

Uno de los primeros mapas del Estrecho de Magallanes, Tabula Magellanica qua Tierra del Fuego de Joanes Janssonius, 1657
Uno de los primeros mapas del Estrecho de Magallanes, Tabula Magellanica qua Tierra del Fuego de Joanes Janssonius, 1657

Las naves entraron al paso que el navegante bautizó como “Estrecho de Todos los Santos”, por la festividad religiosa del calendario cristiano del 1º de noviembre. Durante la navegación y de acuerdo a las observaciones que hizo Magallanes, pudo determinar que se encontraba en el extremo sur del continente americano. Despues de explorar durante poco mas de un mes, el 27 de noviembre, las 3 naves encuentran la salida a aguas abiertas que llamó Pacífico. De esta forma, Magallanes había encontrado un paso por el continente americano hacia las islas de las especias y, sin saberlo, el descubrimiento del extremo sur de Chile.

El interminable Pacífico

La expedición, al salir a mar abierto, continuó su travesía hacia el Noroeste para capear los malos tiempos, pero sin encontrar tierra firme, navegando a ciegas por aguas desconocidas. Durante esta etapa murieron más de 30 hombres, producto de la mala alimentación y el escorbuto. En esta parte, Magallanes decidió erroneamente no recalar en la costa americana del Pacífico para reabastecer la expedición, cuyos territorios aun no había sido conquistado por los españoles.

Magallanes había calculado que después de encontrar el paso, sólo serían algunas semanas para llegar a las Molucas, pero sus cálculos estaban errados. No tenía idea que se adentraba en la masa de agua mas extensa del planeta. Tuvo que navegar casi la mitad de la circunsferencia terrestre antes de llegar a las islas, lo que demoró 3 meses y 20 días, debiendo soportar las mas extremas condiciones. Este es el precio de los descubridores. El cronista de la expedición, Antonio Pigafetta, relató esta parte de la travesía: “… comimos, finalmente, para no morir de hambre, los pedazos de cuero con que están cubiertas las vergas grandes …”[13]. A pesar de las extremas condiciones que debieron afrontar, el genio navegante prosigió con su aventura hacia las anheladas especias.

Adam Smith[14], en tan solo unas líneas, resume lo que significó la circunnavegación de la expedición de Magallanes: “los hechos mas importantes de la economia del mundo fueron gestas marineras: remontar el cabo de Buena Esperanza, cruzar el Estrecho de Magallanes y el Pacífico para alcanzar las Molucas. En manos de Portugueses y Españoles estuvo la frontera del conocimiento y fueron ellos los que enseñaron la navegación de alta mar a los demás”.[15] De acuerdo al análisis que se puede hacer de esta aseveración, dos de los mayores hechos históricos que potanciaron la economía mundial fueron el descubrimiento del Estrecho de Magallanes y el cruce del Océano Pacífico. Esto permitió iniciar el comercio entre dos áreas muy remotas.

La muerte inesperada

Por las latitudes fijadas por Magallanes para capear los malos tiempos en el Pacífico, no se encontraron con islas donde obtener alimento y agua, hasta llegar a la isla Ladrones (actual Guam), en el archipiélago de las Marianas, el 6 marzo de 1521, donde pudo abastecer a la expedición, que a la fecha solo contaba con 3 naves y una escuálida dotación. Luego de un tiempo para reponer fuerzas, continuó con su viaje llegando a las islas de Leyte y Cebú, en las Filipinas, el 7 de abril, donde encontró oro y especias, descubriendo que los aborígenes eran bastante amistosos. Al frente de Cebú se encontraba la isla de Mactán y pensando que sus habitantes eran iguales a los anteriores, decidió desembarcar en ella, pero al momento de descender de la embarcación, fueron atacados por un gran número de indígenas, donde el capitán recibió una flecha envenenada y perdió la vida el 27 de abril de 1521.

El enfrentamiento donde Magallanes fue herido de muerte (dibujo de Oliver Frey)
El enfrentamiento donde Magallanes fue herido de muerte (dibujo de Oliver Frey)

Producto de este fatal incidente, Juan Sebastián Elcano tomó el mando de la expedición. A esas alturas, solo quedaban 110 tripulantes, número escaso para continuar en las 3 embarcaciones, por lo que decidió quemar la Concepción y continuar hacia el Weste en dirección a las Molucas.

El tramo final

La expedición llegó finalmente a su destino, donde encontraron especias, riquezas, bosques y exóticos animales, permaneciendo por un tiempo para reponer fuerzas y abastecer las naves. La tripulación era escasa para continuar el viaje con ambas embarcaciones, por lo que decidió abandonar la Trinidad. La Nao Victoria continuó por el Índico, con Elcano a la cabeza, bordeando el continente africano. Tras meses de navegación recalaron a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522, casi 3 años después de su partida, solo con la Nao Victoria y 17 tripulantes. Como llegó la embarcación y al escuchar el relato de los sobrevivientes, se tomó conciencia que esta fue la mayor hazaña hecha por el hombre. Descubrieron un paso por el continente americano hacia las islas de las especias, pudieron comprobar la teoría sobre la redondez de la tierra, siendo este el aporte significativo que hizo Magallanes a la Geografía de un valor tal, que no tiene semejanza con ninguna otra aventura del hombre.

Travesía que siguió la expedición
Travesía que siguió la expedición

En nuestra época, el británico Roger Crowley[16] escribe:

fue un navegante portugués, Hernando de Magallanes, quien permitió que los españoles circunnavegaran la tierra. La gloria de Magallanes le sobreviviría a su trágica muerte, en un viaje que recorrió 14.700 leguas y que demandó cerca de tres años”.[17]

No cabe duda que esta aventura emprendida por Magallanes no ha tenido igual, comparándose, por algunos, a los viajes espaciales de nuestra época. Zweig menciona en su libro “… de todas las figuras y de todos los viajes, llegué a admirar principalmente la hazaña del hombre que, a mi sentir, realizó la mas grande proeza de la historia de la exploración de la tierra: Hernando de Magallanes, quien salió con 5 minúsculos cúteres de pescadores, zarpó de Sevilla, para dar la vuelta al mundo, la odisea mas espléndida en la historia de la humanidad…[18].

Consecuencias de esta aventura

Magallanes tiene un lugar de privilegio en la historia de Chile: fue el primer descubridor de estas tierras y explorador de sus costas australes. La historia de Chile moderna comienza con Magallanes. Por muchos, fue el descubridor de nuestro país en la cultura de occidente, teniendo en consideración que habían otros pueblos habitando esta área. Diego de Almagro llegaría a las tierras al sur del Virreynato del Perú 16 años después.

Tal como lo menciona Adam Smith, el hecho de descubrir el Estrecho (nueva ruta a las especias) y de navegar el Océano Pacífico fomento el comercio de la época. Descubrió nuevas rutas, nuevos lugares, nuevas especias, lo que permitió el incremento de la economía mundial.

Cosas del destino: la hazaña del navegante portugués Hernando de Magallanes le permitió a la corona española circunnavegar el planeta por primera vez. Esto no solo le trajo riqueza, sino que contribuyó al conocimiento geográfico de nuestro planeta. Para Magallanes la gloria, honra y fama frente al mundo entero.

Dibujo antiguo con la ruta emprendida por la expedición de Magallanes, de Battisti Agnese, 1544
Dibujo antiguo con la ruta emprendida por la expedición de Magallanes, de Battisti Agnese, 1544

Bibliografía:

  1. Baeza, José. (2017). “Hernando de Magallanes: el famoso navegante del Siglo XVI”. Valladolid, España. Editorial Valladolid.
  2. Crowley, Roger. (2018). “El mar sin fin. Portugal y la forja del primer imperio global”. Barcelona, España. Editorial Ático.
  3. Zweig, Stefan. (1937, traducción 2013). “Magallanes. La aventura más audaz de la humanidad”. Buenos Aires, Argentina. Editorial Claridad.
  4. V Centenario. Primera vuelta al mundo. Magallanes-Elcano. Gobierno de España. Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (biblioteca). www.exteriores.gob.es/portal/es/documentos/vcentenario.

Notas:

[1] Hernando de Magallanes: Almirante, navegante y explorador portugués. Nació en el norte de Portugal en 1480. Falleció en la isla de Mactán, Filipinas, el 27 de abril de 1521. Descubridor del Estrecho de Magallanes.

[2] Zheng He: Almirante chino (1371-1433). Fue un militar, marino y explorador, especialmente famoso por sus 7 expediciones navales realizadas entre 1405 y 1433.

[3] Bartolomé Díaz: Navegante portugués (1450 – 1500). Fue el primer explorador europeo en doblar el extremo sur de África en 1488, llegando al Océano Índico desde el Océano Atlántico.

[4] Ruy Faleiro: Cosmógrafo portugués del Siglo XVI. Existe poca información respecto de esta persona.

[5] Francisco Serrano: Navegante portugués del siglo XVI.

[6] Vasco Núñez de Balboa: Explorador español (1475 – 1519). Fue el primer europeo en divisar el Océano Pacífico desde tierra.

[7] Manuel I de Portugal: Rey de Portugal (1469 – 1521). Apodado el bien aventurado, por los logros acaecidos durante su reinado como el descubrimiento de la ruta atlántica hacia las indias por el Cabo de Buena Esperanza y el descubrimiento de Brasil.

[8] Tratado de Tordesillas: Tratado escrito el 7 de junio de 1494, entre los reinos de España y Portugal, donde se estableció el reparto de las zonas de navegación y conquista del Océano Atlántico y del “nuevo mundo”, mediante una línea situada a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando las tierras al Este de la línea a Portugal y al Weste para España.

[9] Carlos I de España: Rey de España (1500 – 1558). Reinó los territorios hispánicos con el nombre de Carlos I, reuniendo por primera vez las coronas de Castilla, Navarra y Aragón. Fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V.

[10] Puerto San Julián: Puerto y ciudad argentina de la provincia de Santa Cruz.

[11] Fecha en que se conmemora el descubrimiento del Estrecho de Magallanes.

[12] Bahía Posesión: ubicada en la costa norte del Estrecho de Magallanes, entre la Primera Angostura y Punta Dúngenes.

[13] Zweig, Stefan. 1937 (2013 traducción) “Magallanes. La aventura mas audaz de la humanidad”. P 153.

[14] Adam Smith (1723-1790): Economista y filósofo escoces. Considerado el padre del liberalismo económico.

[15] V Centenario. Primera vuelta al mundo. Magallanes-Elcano. Gobierno de España. Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (biblioteca).

[16] Roger Crowley: Historiado inglés nacido en 1951, conocido por sus libros sobre historia marítima y mediterranea.

[17]  Crowley, Roger. 2018. “El mar sin fin. Portugal y la forja del primer imperio global”.

[18] Zweig, Stefan. 1937 (2013 traducción) “Magallanes. La aventura mas audaz de la humanidad”. Contratapa.